Un abono de 580 euros y un skinhead al lado

Chelsea es hoy uno de los clubes más distinguidos de Londres y al mismo tiempo sigue contando con fanáticos que andan en una zona fronteriza entre lo permitido y lo censurable. Una buena descripción en esta nota del diario Sport sobre como se pueden pagar abonos caros, contribuír a la imagen de una ciudad y al mismo tiempo conservar las expresiones más duras de un fútbol con rastros de su violencia pasada.

3 comentarios

  • 6 de Mayo de 2009 | 5:38 am Juan Blasco

    es cierto y lógico a la vez, la mejor forma de suprimir a los violentos es convirtiendo al fútbol en algo elitista. y guita para lograrlo al fútbol no le falta. ya la violencia se está trasladando mas a los bares. el caso de central-newlls no codificado es un buen indicio. donde terminaran los violentos? en los equipos de segunda y tercera? probablemente, al menos por el momento.

  • 7 de Mayo de 2009 | 11:30 am Hector Luna

    Convertir al futbol en algo elitista para frenar la violencia? eso es afirmar que todos los violentos son marginales, y sabemos que no es asi basta con mirar la barra brava de River para darse cuenta que no.
    Los Dirigentes argentinos tienen mucho que ver con estos grupos, ya que ellos los financian y hasta como en River les dan un lugar fisico para operar dentro del club.

  • 11 de Mayo de 2009 | 3:16 pm Nicolás Sanchez.

    Si el Futbol se vuelve elitista nos quedamos sin jugadores…no nos saquen el fobal, es lo unico que tenemos!! cualquier pibito en un patio puede seguir soñando aún en ser el 10 de la celeste y blanca…no perdamos éso también.

Dejá un Comentario!