Rehenes de Borghi y Cappa

Claudio Boghi y Angel Cappa parecen representar lo mismo. Un determinado momento histórico los hizo llegar a la conducción de Boca y de River y parecen compartir penurias y dificultades. No hay vida tranquila para los técnicos de los grandes equipos de fútbol del planeta. Que lo diga José Mourinho que está configurando un Real Madrid que a mi juicio dará que hablar y no lo dejan en paz un segundo. Borghi y Cappa, en tanto, nos tienen de rehenes de sus sentimientos y por ahora no ofrecen fùtbol. A cambio derrochan declaraciones y polémicas.

¿Debería ser importante que me parecen a mì Cappa y Borghi? Supongo que siendo este mi blog es importante que siente posición: son técnicos que me gustan. Me gusta lo que dicen y a lo que aspiran, pero por ahora se quedan en eso. Precisan tiempo de trabajo, es verdad. Precisan comprensiòn por parte de sus jugadores para que sus ideas aniden de manera positiva en los planteles. Pero sus palabras y sus dichos van más ràpidos que sus acciones. Van y vienen en los medios. Opinan sobre còmo juegan los demás  (especialmente Cappa, Borghi casi nada). Se justifican y vuelven a justificarse. Declaman mundos imaginarios de distinto modo: Borghi soñando con una tranquilidad imposible de conseguir en la silla caliente de Boca y Cappa planteando modelos y escuelas futbolìsticas que suceden más en las charlas de café que en los campos de juego.

Nada de esto es malo por si mismo. El fútbol en la Argentina es, sobre todo, un tema de conversaciòn màs que un deporte, un juego y un negocio. Cappa promete no putear màs y al mismo tiempo dice que no sabe si va a poder cumplir la promesa. Borghi dice que no quiere hacerle daño a nadie y mantiene en vilo a todo el “mundo Boca” con sus sensaciones internas.

Borghi y Cappa, por ahora, dan poco fùtbol y nos llevan a sus laberintos interiores que se entrecruzan muy lejos de sus producciones futbolìsticas. Y aca estamos: esperando y bancando, no sabemos bien que pero hacièndolo. Rehenes de Borghi y Cappa.

1 comentario

  • 6 de Octubre de 2010 | 3:54 am Willy Gonzalez

    River con Pastore y De Federico en reemplazo de Pavone y Ortega sería candidato real al título. Boca con Riquelme en lugar de Palermo o Viatri sería mucho más equilibrado y punzante.
    Posiblemente tanto Cappa como Borghi comentan el error de jugar con dos puntas de área (aunque Viatri y Funes Mori también se las arreglen para jugar por afuera) porque la ausencia de talento los determina. Pretendemos demasiado de los técnicos cuya función es imprescindible pero secundaria a los intépretes.
    El discurso de Borghi es sincero pero poco realista: convencido de su esquema táctico, no puede ver que éste no es el que más se adecua a la materia prima con que cuenta.
    Por el contrario, el discurso de Cappa es motivante, inteligente y bien intencionado pero demagógico: Conciente que carece de intérpretes que (al menos en el presente) puedan llevar a cabo el fútbol que le gusta, entonces elige un esquema de “equipo chico”, bastante defensivo (con la virtud de saber tener intrascendentemente la pelota por varios minutos) y al mismo tiempo inyecta a sus dirigidos un optimismo desmesurado, una suerte de ciego y eficaz convencimiento.
    Escenario complicado y de pronóstico reservado para ambos.

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