Ramón rumió el rutilante ruego del Rey de River y regó la “rúa” de rumores y rezos. Rivales de rigor y rudeza, Ramón se arrogó la riqueza de la revancha. Robusto como un roble, Ramón ratifica y ríe. Israel ruge sin razón.
Refugiado en su raquítica realidad de Villarreal, Román resignó rupias y rumió la rencilla con Roig, rociada de rencor y ribetes. Riquelme rota por las ramas e irrumpe con rarezas y reclamos. Rompe la rústica rima y riza el rizo de a ratos con rispideces.
¿Cuántas erres tiene tu equipo?













1 comentario
23 de Noviembre de 2007 | 2:08 pm Anahí. S
Rimbombante tu relato Marcelo!
Re raro y rebuscado!
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Está bueno leer cosas así que salen de lo cursi y lo monótono.
Saludos!
Anahí. S
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