Las series son enemigas del cine

Las series son potentes y cortas. Cambiaron la cultura de la imagen en base a gusto personal, posibilidad de masificación y un prestigio al portador que antes solamente daban los libros. Tambien cambiaron los tiempos internos audiovisuales. La serie puede ser una entrega de treinta ó sesenta minutos. Un capítulo que se basta a sí mismo y que forma parte de una historia con tramas más complejas que una película.
La serie modificó el modo de consumo de la imagen. La idea de sentarse frente a la pantalla para ver una película es parte de una negociación personal en primera medida y con el arte en segunda medida. ¿Tengo tanto tiempo para entregarle a un film? ¿Valdrá la pena consagrar nunca menos de dos horas a una obra que seguramente veremos fraccionada y con interrupciones por necesidades fisiológicas?
Si hay demasiadas ganas de ver algo, una serie deglutida en forma bulímica (“Me ví en una tarde  cuatro capìtulos seguidos de la segunda temporada de ….”) satisface el deseo con dosis a voluntad de semejante demanda.

El cine vivirà si se adapta a las modalidades del consumo. Tiene que ser corto, potente y hecho con resolución. Tiene que ser móvil y con posibilidades de aceptar interrupciones.

El cine, mal que me pese, está en peligro. Nosotros estamos bien.

1 comentario

  • 16 de Mayo de 2009 | 9:06 pm Pau

    No creo que el cine peligre. Lo que tienen las series es eso, de poder manejar a gusto personal los tiempos para ver o dejar de ver.
    El cine tiene otro gusto, otra perspectiva y otra manera de contar las cosas. Sabés que la historia empieza y termina ahí (evitemos hablar de secuelas tipo X-Men), no estás virtualmente atado a esperar el capítulo que sigue o aguantarte (como en mi caso) ¡9 messes! para ver el final.
    Son dos maneras diferentes de contar y predisponerse a ver algo, aún teniendo las películas en casa no se disfrutan como en cine. Ahora, cuando las series se den en cines… ¡La rompen!

Dejá un Comentario!