El país y la Fórmula Uno sin autos

Debemos tomar como válidas las versiones que provienen de la Secretaría de Turismo y que sostienen que no ha salido un peso para el patrocinio de José María Pechito López en la volátil escudería USF1. Son declaraciones oficiales y si se pide seriedad en las acciones hay que ser consecuente con la conducta y sentir respeto por las instituciones. Pero tampoco se puede desoír los trascendidos confiables y conocedores del mundillo del automovilismo que aseguran que no menos de 850 mil dólares ya entraron en la cuenta bancaria del equipo norteamericano que nunca puso, ni pondrá, un auto en la pista. No había manera de concretar la presencia de Pechito si ese dinero no entraba.

 

Los deseos de López, piloto de notable condiciones según los que saben, para correr en la Fórmula Uno confluyeron con los modos de llegar a la categoría por afuera. Llegar por afuera es conseguir los aportes económicos para ocupar un lugar en la butaca y en este caso hasta para crear una escudería…sin auto. No hay historia con las condiciones y los sueños de Pechito. Sin embargo, montado en su proyección, da la impresión que no se dejaron negocios por hacer en torno a su probable presencia en la Fórmula Uno. Entre la búsqueda de patrocinantes y la “compra del espacio” en USF1, los intermediarios han hecho un “lobby” considerable y han cobrado por esa tarea. Parte del negocio de la industria deportiva es acercar partes y cobrar por eso. El intermediario sobrevive a la situación de arrimar un piloto a una escuderìa que no tiene autos. Magia que le dicen.

El gobierno argentino, foto mediante, destinó dinero para la campaña de Pechito que en realidad es una aventura sin final cierto. ¿Debe un gobierno comportarse como un sponsor privado aunque el beneficio sea bueno? ¿Tiene beneficios palpables darle dinero a un piloto para que vaya a una escudería de segundo orden cuyos autos aparecen solamente segundos en pantalla cuando se despistan? ¿Un gobierno debe dar dinero pùblico para cualquier deportista que participe ó solamente a los que tienen posibilidades de competir en serio?

Lo que no deberìa nunca un gobierno es dejarse ganar por el asesoramiento externo, de quienes acercan el negocio y jamás explicaron que la escudería no tenía autos. Y menos traer al dueño de la concesionaria, que no tiene autos, para que cuente como es su proyecto en la Fórmula Uno, que aunque le haya vedado la publicidad a las tabacaleras, sigue vendiendo humo como siempre.

1 comentario

  • 21 de Febrero de 2010 | 3:13 am Pedro Ruiz de Galarreta

    Tremendo lo que le paso a Pechito , ya tenia todo arreglado y de repente el sueño de correr en la formula 1 se transformo en una utopia.
    Marcelo , muy bueno el dato que tiraste ayer en la transmision de las semis de la Telmex , cuando dijiste que Ferrero de chiquito practicaba con los enchufes , jajajajaj , tremendo el dato!!
    Abrazo

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