Marcelo Gantman es periodista especializado en temas deportivos y un apasionado de las nuevas tecnologías. Es co-conductor del programa radial Cual Es? en 95.9 Rock & Pop , blogger y productor de contenidos de La Nación.com. También es comentarista del canal TyC Sports. Cubrió Juegos Olímpicos y Mundiales de fútbol. Asesora a diversas organizaciones comerciales y sin fines de lucro sobre comunicación en materia deportiva.
Los hinchas de los seleccionados ven una cámara de TV y se tiran de cabeza. Los enviados especiales de TV ven un grupo de hinchas y reaccionan igual. La celebración del fútbol tiene a los hinchas como los que le dan el color al Mundial, pero también lo legitiman. Especialmente en Sudáfrica.
La selección argentina consiguió el gol a los 6 minutos con el cabezazo de Heinze en la jugada preparada. Para entonces ya había tenido otra de Messi y una increíble que se perdió Higuaín. Messi conectó enseguida con el Mundial. Una presentación de la selección de Maradona satisfactoria, con detalles para corregir y nada para alarmarse.
Ví en la cancha el partido inagural entre Sudáfrica y México y como cada país tienen su manera particular de seguir el fútbol.No participan demasiado de la acción del juego. Es decir: ante una jugadade ataque no reaccionan con ese técnico que tenemos adentro para desde la distancia y sin que nos escuchen, dar una indicación de como debe ser el siguiente pase.
El ruido, insportable, lo ponen con las famosas vuvuzelas. Debe haber una herencia tribal en eso porque es el sonido de un llamado animal. Como si 90 mil elefantes dieran un concierto. En el video se adivina de lo que hablo. Es lo más fidedigno que puedo mostrar.
Messi y Maradona parados en un corner. El resto acababa de terminar la parte liviana del entrenamiento a la que accede la prensa. Esa es la distancia exacta desde donde puedo ver la práctica argentina. En el HPC de Pretoria la atracción que ejercen Messi y Maradona es enorme. Mi plan incluye por ahora en Johannesburgo ver el partido inaugural entre Sudáfrica y México y el sábado Argentina-Nigeria en el Ellis Park. El estadio está en la zona dominada por los inmigrantes nigerianos. Una experiencia.
En horas viajo para Johannesburgo para ir a mi quinto Mundial de fútbol. Tengo cierta emoción y también cierta calma. Ya con la previa que envían los medios, a la que voy a sumarme para Rock & Popy CanchaLlena, veo que este Mundial se parece a otros tantos. Pero al tiempo tiene sus propias características.
El fútbol de la FIFA en Africa implica el final de un recorrido. Desde 1980, bajo el mandato de Joao Havelange, los países africanos empezaron a ser claves en las elecciones y las decisiones de la FIFA. Darles un Mundial implicaba devolver gentilezas. Y se hace en Sudáfrica, una de las naciones del planeta donde hubo cambios sociales drásticos y positivos para el mundo.
Ya iré contando mis vivencias a través del blog. No se si será algo muy periodístico (para eso está Twitter) y en realidad no se bien que será. Voy abierto a lo que pase. Con el menor prejuicio y la menor contaminación mediática posible. Es un Mundial donde hay hasta un oficialismo del seleccionado. Veré que veo.
Esta es la era de Roger Federer. El tenis del nuevo siglo le pertenece. ¿Dónde ponemos a Rafa Nadal entonces con todo esto? ¿Qué hacer con el hombre que es ahora número uno y que logró una hegemonía en una parte del circuito qué ni el propio Federer ha conseguido?
MTN es la operadora de teléfonos móviles que abastecerá a los que usen el servicio local de comunicación. El total de los periodistas argentinos que viajan al Mundial usan el servicio de esta empresa sudafricana. Este es su comercial para la TV sudafricana.
De todos los calendarios del Mundial que pude ver, el que ofrece el diario español deportivo Marca es el que más me gustó. Es funcional, atractivo y tiene varias formas de abordarlo: por sede, por fecha, por grupo y por país.
Banco Hipotecario, patrocinante de la camiseta de Racing Club, publica periódicamente un newsletter exclusivo para hinchas del equipo. La última versión de ese contacto se puede ver desde acá.
Los hechos conocidos con respecto a la presencia de barras de clubes de fútbol (y de la polìtica) ponen a la Argentina en una zona de relieve único en el Mundial. La situación planteada, los límites tan difusos entre lo oficial y lo paraoficialo, no es reconocible en otros seleccionados.
Hay hinchas peligrosos en Inglaterra, en Alemania, tal vez en Uruguay, pero la naturalidad con la que vivimos nuestra indignación es la misma que no nos permite ver que el fenómeno es absolutamente argentino.