Marcelo Gantman es periodista especializado en temas deportivos y un apasionado de las nuevas tecnologías. Es co-conductor del programa radial Cual Es? en 95.9 Rock & Pop , blogger y productor de contenidos de La Nación.com. También es comentarista del canal TyC Sports. Cubrió Juegos Olímpicos y Mundiales de fútbol. Asesora a diversas organizaciones comerciales y sin fines de lucro sobre comunicación en materia deportiva.
Los partidos de esta semana de la UEFA Champions League, por vicio de la mirada argentina, están en función de lo que debería suceder con algunos jugadores en el Mundial. Es la manera local de ver el fútbol: nada vale por si mismo, todo tiene que servir para otro fin. En el año del Mundial es imposible apartarse de esa dinámica. Y te digo que:
.Messi hace lo que hace en el Barcelona porque sabe hacerlo. Que no lo haga en la selección no significa que no lo haga. Basta de la pavada de que hay que arroparlo, darle la leche chocolatada, generarle entornos alegres. Messi es un delantero letal que precisa de jugadores como Henry que se lleven a los centrales de paseo por su área. Messi es indestructible cuando volantes y delanteros abanican el terreno para que él pueda arrancar. Armar eso significa trabajo y dedicación. Y buscar un equipo ofensivo, cosa que la selecciòn argentina no es y que Maradona no quiere.
.Cambiasso es el poder adentro del poder. José Mourinho diseñó un Inter que asfixió al Chelsea en su propio campo. Quienes hayan visto un equipo defensivo analizan desde el prejuicio del técnico. Para ese esquema, Cambiasso es un jugador que ordena a los compañeros antes de recibir la pelota. Que marca dos alternativas de pase una vez que la tiene. Que decodifica en un lenguaje sencillo lo que el técnico precisa.
.Milito no estuvo fino en la definición, pero agotó a Terry con sus intenciones. Para cuando Eto’o se fue derecho al gol, Milito los había aniquilado fìsicamente.
.Me encantó como Mourinho se fue de Stamford Bridge antes que termine el partido. Parecía un coach de NBA despreciando los minutos basura del partido cuando todo està definido
.No sé ustedes, pero yo quiero una final Barcelona-Inter.
El domingo a las 15, Boca y River animarán un clásico que tal vez sea lo que puede ser siempre un partido de fútbol. lindo de ver, aburrido, tenso, emocionante, vibrante, una porquería. No lo sabemos y esa incógnita, de por sí, es la que le da sentido a que nos ocupemos de esto.
Lo que sì ya sabemos es que el partido no tiene clima de fiesta. No genera sino malas noticias, datos de ìdolos en caìda, versiones de presidentes que no mandan, juego de poco vuelo y fotos de jugadores que parecen poco apasionados por lo que hacen.
Ojalá que el domingo desmientan estas impresiones
Un buen video que compacta los 44 puntos de Luis Scola en el formidable partido que jugó con Houston contra New Jersey el sábado por la noche. También es muy interesante y creativosu sitio personal.
Martin Scorsese (a partir de ahora, el autor) devuelve con Shutter Island el sentido de contar historias desde un emisor a un receptor. La autorìa de un creador no queda a consideración de la intervenciòn personal de quien mira la pelìcula, aunque sì, como siempre, de su interpretaciòn. Shutter Island es una película sobre la locura y sobre la Segunda Guerra Mundial. Pensé en eso casi todo el tiempo mientras miraba el film, en el Village de Caballito, mientras al lado del cine las personas observaban como iban a prolongar hasta el infinito sus minicuotas en Ribeiro.
Marcelo Roffé, psicólogo deportivo de la selección argentina juvenil de fútbol entre 2000 y 2006, publicó un nuevo libro sobre la especialidad llamado Evaluación Psicodeportológica. Tengo confianza con el autor y puedo decir que el título no tiene mucho glamour. Pero sí su contenido.
En una casa de deportes de barrio, tras comprar unas zapatillas infantiles, con el vuelto me dieron un fixture desplegable del Mundial para guardar en la billetera. Es analógico e imposible de compartir. Por eso prefiero postear este mapa y calendario interactivo producido por la BBCque permite conocer las sedes del Mundial y en que ubicación limítrofe están con respecto a los paises vecinos.
Los patrocinantes oficiales de la FIFA y del Mundial de Sudáfrica 2010 ajustan sus campañas en la recta final. La exclusividad permite explotar situaciones y capacidades a la que otras marcas no accederán. El caso de Hyundai, transportador oficial de los equipos y autoridades, apunta a darle una identificación local y de pertenencia a los micros que llevan a las selecciones a entrenamientos y partidos.
Los periodistas deportivos cada vez me sorprenden menos cuando escriben. Es probable que yo les produzca el mismo efecto a otros. Las crónicas deportivas ya no me movilizan tanto. Sigo teniendo algunos preferidos y a quienes sigo con frecuencia. Me guardo los nombres para mí. Quizás esto ponga en riesgo mis relaciones con algunos y tal vez otros me pongan en su mira y en el futuro no me den un empleo. No es lo que me importa ni tampoco es un ataque de francotirador hacia los colegas. Ultimamente me interesan más las miradas deportivas que vienen de afuera.
Argentina le ganó 3 a 2 a Suecia en la primera ronda del Grupo Mundial de la Copa Davis por una suma de decisiones. La más drástica fue la de David Nalbandian cuando, ecografìa en mano, se movilizó hasta Estocolmo para ocupar un lugar vacante en el equipo. Esa fue la gran decisión: Argentina estaba con un equipo en apariencia fragil, en pleno descubrimiento de lo que Leo Mayer y Horacio Zeballos pudieran aportar. Por entonces, era todo desconocido.
Horacio Zeballos encontró en David Nalbandian un jugador con jerarquía que le descomprima el debut. Nalbandian encontró en Zeballos un doblista nato que se pueda amoldar a las necesidades por cubrir (movimientos en la red, cruces, velocidad). Con eso y poca práctica se las arreglaron para ganar en 3 sets corridos de un modo mucho más sencillo que lo esperado.
Es una Copa Davis que quemó todos los manuales de procedimiento: ni convivencia, ni entrenamiento, ni rodaje. Nalbandian ocupó el sitial de liderazgo y ahora la serie niene su propia dinámica. Un Argentina 2, Suecia 1 todavía abierto. Creo que Nalbandian va a jugar. Debe pensarlo mucho: cualquier problema fìsico le puede comprometer la primera mitad de la temporada. A Nalbandian de todos modos le encanta esta situaciòn de abismo, a todo o nada. Ganar le puede significar perder. A su modo (voló, jugó y ganó…) ya es un vencedor del fin de semana.