Marcelo Gantman es periodista especializado en temas deportivos y un apasionado de las nuevas tecnologías. Es co-conductor del programa radial Cual Es? en 95.9 Rock & Pop , blogger y productor de contenidos de La Nación.com. También es comentarista del canal TyC Sports. Cubrió Juegos Olímpicos y Mundiales de fútbol. Asesora a diversas organizaciones comerciales y sin fines de lucro sobre comunicación en materia deportiva.
Marcelo Roffé, psicólogo deportivo de la selección argentina juvenil de fútbol entre 2000 y 2006, publicó un nuevo libro sobre la especialidad llamado Evaluación Psicodeportológica. Tengo confianza con el autor y puedo decir que el título no tiene mucho glamour. Pero sí su contenido.
Los periodistas deportivos cada vez me sorprenden menos cuando escriben. Es probable que yo les produzca el mismo efecto a otros. Las crónicas deportivas ya no me movilizan tanto. Sigo teniendo algunos preferidos y a quienes sigo con frecuencia. Me guardo los nombres para mí. Quizás esto ponga en riesgo mis relaciones con algunos y tal vez otros me pongan en su mira y en el futuro no me den un empleo. No es lo que me importa ni tampoco es un ataque de francotirador hacia los colegas. Ultimamente me interesan más las miradas deportivas que vienen de afuera.
Ya conté a por Twitter lo que fue la presentación del nuevo botín Mercurial de Cristiano Ronaldo. El lanzamiento fue en la vieja usina eléctrica de Battersea Park, la misma que aparece recreada en la tapa de Animals de Pink Floyd. CR9 estuvo apenas un par de horas en Londres, ya que vino de Madrid y tuvo que volver enseguida para los entrenamientos con Real Madrid.
La actividad planificada promete encuentros con jugadores de selecciones internacionales. Ya contaré las novedades.
Varado en Orlando porque Washington tenìa sus aeropuertos cerrados por una tormenta de nieve, Fabricio Oberto hizo su programa de radio el domingo a la tarde desde la habitación de su hotel. La experiencia de escuchar a un NBA que, sin mayores ambiciones, generaba nuevos contenidos en la red.
Rarezas que se me ocurrieron luego de ver como Roger Federer ganaba su Grand Slam número 16. Encontré alguien que le sacó fotos a la pantalla del televisor para luego subirlas a Twitter. Ya en la mañana del domingo, a poco de consumarse su triunfo, el historial de Federer en Wikipedia ya estaba actualizado con sus cuatro tìtulos de Australia.
Comprobar como la historia queda sellada ni bien un hecho se acaba de producir indica el vértigo con el que vivimos en estos tiempos y como los hechos, en este caso deportivos, tienen una trascendencia marcada cuando se trata de su ingreso a la posteridad.
Por el lado de Andy Murray no tengo dudas que jugar una final de Grand Slam contra Roger Federer lo inhibe. Murray es un jugador de laboratorio, con un equipo multitask que lo asiste, pero ya no tengo dudas que si gana un Grand Slam, si eso alguna vez llegara a producirse, será cuando Federer esté fuera del asunto.
You Tube ya transmitió en vivo el cierre de la gira de U2 de 2009 con el concierto del Rose Bowl en Los Angeles. Cerca de 1,3 millones de usuarios únicos conectaron en directo con lo que era hasta entonces un sitio destinado al alojamiento de videos y no a la emisión. Google anunció un acuerdo para transmitir 60 partidos de la Indian Premier League de criquet, exclusivamente para la India, desde la plataforma de su propiedad.
No se trata de una experiencia chica. India tiene millones de consumidores (hay que ver, realmente, cuantos de ellos conectados) y el criquet es un deporte con una influencia marcada en los países de cultura inglesa, comenzando por la propia Inglaterra.
A este ritmo, la alianza Google-You Tube va a madrugar a aquellos que, pudiendo hacerse con los derechos para las transmisiones deportivas por internet, siguen esperando que alguien les diga como el negocio se hará rentable.
En agosto de 2003 estuve tres semanas en República Dominicana para cubrir los Juegos Panamericanos de Santo Domingo. Un escenario al límite, muy cercano a la pobreza constante, haciendo una inversión cuantiosa. Mitad en serio, mitad en chiste, se comentaba en la capital dominicana que cada vez que se encendían las luces del Estadio Olímpico, media isla quedaba a oscuras para poder abastecer de energía a los juegos.
La otra mitad de la isla es Haití. Si Santo Domingo, con sus destinos turísticos de lujo es un país pobre, a Haití directamente no le queda nada. Por entonces se desarrollaba la campaña electoral en República Dominicana y uno de los muchos candidatos a presidentes, cada vez que hablaba por televisión, prometía que si él ganaba no iba a permitir que ningún haitiano se atendiera en los hospitales dominicanos.
Haití se vino abajo con el terremoto. Ya lo estaba.
Avatar es una película subversiva porque va a contramano de los tiempos. El cine circula hoy en numerosos formatos, legales e ilegales y ante ese panorama la industria cinematográfica corre un riesgo grande al afrontar grandes inversiones cuando muchos, quizás, vean las películas sin pagar un centavo. De pronto lo revolucionario y contracultural pasó a ser el cine de industria y no el cine independiente de gastos controlados.