Directv Sports tendrá un enviado especial al Mundial que surgirá de un concurso. Los participantes tienen que subir un video de 1 minuto de duración y luego, entre los elegidos, se definirá todo por el viejo sistema de preguntas y respuestas sobre la historia de los Mundiales. Hay tiempo entre el 11 de enero y el 28 de febrero.

Barcelona jugó todo lo que ganó. La frase es correcta: Barcelona para ganar tiene que jugar y eso fue lo que hizo en Abu Dhabi contra Estudiantes en la final del Mundial de Clubes. Messi le puso el pecho a una jugada en la que partió como el rayo que es desde casi mitad de cancha para definir un partido complicado y luchado.

Gatorade terminó en una playa de estacionamiento del centro porteño su Primer Campeonato de Fútbol de Garage que fue ganado por el equipo MR. En condiciones de mucha exigencia, el equipo fue el ganador de un torneo de 5 jugadores disputado al estilo del fútbol urbano como se juega en ve y espacios reducidos.Ya en el plano del fútbol profesional, Gatorade desarrolló junto a RCA y Topper un sitio para que todos los hinchas de Estudiantes de la Argentina y el mundo puedan seguir todas las novedades casi en tiempo real de la participación del equipo de La Plata en el Mundial de Clubes de Abu Dhabi.

A ver si nos entendemos: el flaco Schiavi entró especialmente al partido cuando faltaban 10 minutos para jugar de 9. No se trató de un impulso heroico cuando el partido ya estaba desparramado y se queman todos los libretos (mal del fútbol argentino que suele ser tomado como un recurso válido) en pos del resultado que no llega. No fue eso. No. Entró especialmente para jugar de 9 en desmedro de otros jugadores en ese puesto como pueden ser Diego Milito y Lisandro López.
Hablemos la vida entera de la rebeldía, la vergüenza deportiva, el amor por la camiseta y todas las sensaciones intransferibles que en cada uno operan de un modo diferente. Lo único que no admite otras interpretaciones es el plan de juego. La idea de cómo jugar y cómo enfrentar a los rivales es el piso sobre el que se construye todo lo demás.
La selección de fútbol precisa un plan. Y luego ver con que emociones y sentimientos lo ejecuta. Damos por sentado que siempre se precisa el corazón caliente. De eso hay mucho, demasiado. Falta pensamiento frío. Eso es lo que no abunda. Para que el 2 sea 2 y el 9 sea 9. Y que si cambian los roles sea una circunstancia y no un sistema.

Carlos Tevez de espaldas al arco donde debería intentar hacer un gol (?)
Las canchas no ganan partidos, pero tampoco los pierden. Las verdades del fútbol, tan acomodaticias como el bajo vuelo que suelen tener las reflexiones futboleras, suelen tener dos caras como las tienen los refranes. Pero una idea es contundente: la Argentina no tiene una selección de fútbol. No juega como tal, ni actúa como tal. El 3-1 conseguido por Brasil en Rosario ratifica el momento de duda ya en estado permanente del seleccionado, donde todo es materia de cuestión. Hasta el técnico que no es técnico.

Que Yelena Isinbayeva se vaya de Mundial de Atletismo en Berlín sin marcas positivas en los saltos es tan noticia como el nuevo record de Usain Bolt. Yelena Isinbayeva es otra de las deportistas que salió de los límites del salto con garrocha para ser un referente de la época, una variante pop de las celebridades del deporte. Su derrota en Berlín es uno de los impactos del año. Los personajes concentran la atención de la audiencia, no importa lo que hagan. Isinbayeva está ahora del lado de los que pierden, aunque con 4.85 siga teniendo la mejor marca del año. Tan raro como real.
La celebración con bronca de Michael Phelps tras ganar con record los 100 metros mariposa en el Mundial de Roma me va a quedar grabada como uno de los acontecimientos estremecedores de la historia del deporte. Phelps se quedó con 6 medallas en el Mundial de Roma (5 doradas, 1 plateada) y está del otro lado del mostrador en la disputa sobre los trajes de baño polémicos.
Phelps usa un “bañador” de tecnología todavía anticuada con respecto a los usados en la mayorìa de los casos en Roma. Su festejo, paradójicamente, lo humaniza. Michael Phelps, que es una verdadera máquina de destruìr en el agua, queda llamativamente del lado del pasado.

Sábado a la noche y estoy viendo el inicio del Super 4 de básquet entre la Argentina y Uruguay en Santa Fé. La ocasión sirve para homenajear a Hugo Sconochini, campeón olímpico en 2004 y jugador fundamental de la selección antes de la explosión liderada por Manu Ginóbili. Cuando la Argentina se mueve en básquet, como ahora que se prepara para un Pre-Mundial, siempre genera atractivos. ¿Cuál es el secreto de un equipo que cada año se reinventa?
Algo inflada por los medios, pero también con datos ciertos, la venta de entradas para ver a la selección argentina contra Paraguay este sábado por las eliminatorias, marcha bien y con una demanda sostenida. ¿Por qué se hizo casi una necesidad explicar las razones de una buena convocatoria de la selección en un país futbolero como la Argentina?
Pensé varias horas durante este 25 de junio antes de escribir sobre el Mundial 78. En primer lugar porque no me interesan tanto los recordatorios aunque el número redondo obligue. Segundo porque a 30 años del acontecimiento la reflexión sobre esos dolorosos hechos otorga la facilidad de no usar el mismo rigor para abordar cuestiones del presente y tercero porque disentir en un tema como este puede generar ciertos desencuentros. Pero acá vamos…













