Marcelo Gantman es periodista especializado en temas deportivos y un apasionado de las nuevas tecnologías. Es co-conductor del programa radial Cual Es? en 95.9 Rock & Pop , blogger y productor de contenidos de La Nación.com. También es comentarista del canal TyC Sports. Cubrió Juegos Olímpicos y Mundiales de fútbol. Asesora a diversas organizaciones comerciales y sin fines de lucro sobre comunicación en materia deportiva.
Además del calendario deportivo básico, el año 2011 tendrá cuatro acontecimientos especiales para sumar a nuestra grilla: el Mundial de rugby, los Juegos Panamericanos, el preolímpico de básquet y la Copa América. De los cuatro eventos, dos tendrán lugar en la Argentina.
Manu Ginóbili estará disponible para el preolímpico. Es un aspecto interesante para la competencia que se hará en Mar del Plata. La Copa América sigue teniendo prestigio como competición del fútbol y como logro es apetecible para el seleccionado nacional, que hace tiempo no gana títulos internacionales. Estos acontecimientos, vistos de forma aislada, no parecieran tener relación entre sí. Pero lo cierto es que si miramos bien, buena parte de la actividad deportiva mundial va a estar localizada en Latinoamérica en los próximos años.
La excepción será Londres con los Juegos Olímpicos de 2012. Pero el Mundial de Fútbol 2014 y los JJOO de 2016 en Brasil, más Guadalajara 2011, el preolímpico de básquet (actividad obvia, porque nuclea a los paises americanos) y la Copa América marcan la agenda de la región hacia adelante. Es cierto que mucha de esa actividad es continental, pero estará potenciada por los dos acontecimientos globales que tendrá Brasil en 2014 y 2016.
Una tarde fría y una floja actuación de Los Pumas contra Escocia: 26 a 14 para los visitantes. El estadio lleno de gente que denotaba conocimiento del rugby por todos lados. Micros con chicos y equipos que fueron a Liniers desde Trelew, según se divisaba en algunas banderas. El fenómeno del Mundial 2007 trasvasado al estadio de Vélez. Un paisaje habitual para Los Pumas en una clara nueva etapa. El video desde mi posición en la platea muestra el ingreso del equipo. Y de Nacho Fernández Lobbe, solo, en el día de su despedida.
A una semana del segundo test match, primero en Buenos Aires, con Escocia, Los Pumas ya habían agotado las entradas para el estadio de Vélez. A 48 horas de un partido por Eliminatorias para Sudáfrica 2010 con Ecuador, la Selección tenía disponibles alrededor de 10 mil plateas y 5.000 populares. Los dos hechos deportivos reservan tickets para protocolo, patrocinantes y hospitalidad, pero uno despertó interés por anticipado y el otro no.
La Selección de Messi, Agüero, Riquelme y Verón seguramente tendrá el “aforo” completo para el domingo. Pero el contraste es notable. Puede suponerse que hay ganas de darle un tributo contundente a Los Pumas a casi ocho meses del Mundial de Francia y el tercer puesto de valor que ganaron. Puede suponerse, también, que aunque no se trata de un amistoso y es por los puntos, la Argentina del fútbol pone en riesgo su prestigio y no su clasificación. Sin embargo ese magnetismo a prueba de todo que se dice tienen Messi y Agüero encuentra un freno en la previa que es difícil de entender.
En un mismo fin de semana, Buenos Aires concentra una actividad deportiva fuerte y representativa. De un lado el fenómeno popular constante y medular de lo que los argentinos sentimos por nuestro deporte: el fútbol. Del otro, el espacio conquistado en base a la entrega, el marketing que sustenta el logro deportivo (y no al revés) y una manera de representar la identificación nacional que fue elocuente durante el Mundial de 2007: el rugby.
Habrá de seguro dos estadios llenos en Velez y en River. La previa, sin embargo, contrasta pasión con costumbre. Quizás no haya una tendencia que mostrar, pero sí un síntoma. Dos modos de responder a una convocatoria y seguramente dos modos de lo que significa ir a un estadio. Dos formas diferentes en como se trata a un espectador argentino.
Una extensa entrevista con Martín Jaite sobre su labor con David Nalbandian es el material que se destaca en esta edición de Equipo Chico, el podcast deportivo que hago en La Nación.com. Además hay un análisis junto a Daniel Arcucci (La Nación) y Ariel Tiferes (La Nación.com) sobre la repercusión periodística de Los Pumas en el Mundial.
Una entrenadora de un equipo deportivo amateur le decía a sus dirigidas antes de jugar un partido por el 3 puesto:”El primer y el tercer puesto tienen algo en común: son los únicos que se ganan. El segundo puesto es el que siempre se pierde”. Jugar por el tercer puesto denota cierta desazón, pero deja todavía algo por ganar.Esa será la sutil diferencia para Los Pumas cuando tengan que enfrentar a Francia en lo que ahora les queda por conquistar: un tercer puesto.Sudáfrica jugó como un rival superior. Y Los Pumas jugaron menos de lo que habían jugado. Sin abundar en detalles técnicos y tácticos que realmente me exceden. La FIFA suele referirse al partido por el tercer puesto como “La Final Pequeña”. El fútbol suele despreciar este partido porque la congoja por no arribar a La Gran Final, no permite discernir entre el valor de un tercer puesto en lugar de un cuarto lugar.
Los que sienten que hay algo por ganar, valoran jugar por el tercer lugar. Los que creen que si no son finalistas, el destino los ha despojado de algo y se hacen los enojados y estafados anímicamente, suponen que todo ya se terminó.Por suerte Los Pumas pertenecen a la primera categoría.
No tengo más elogios para Los Pumas. Simplemente creo que el deporte argentino acaba de conseguir una nueva marca en su historia, a partir de este acceso a semifinales de un Mundial por primera vez.
Ví a Los Pumas menos intensos en el festejo. Creo que el esfuerzo final para mantener el resultado los dejó literalmente sin energías. Como quien se asusta de algo que finalmente no sucede, pero que estaba latente. La presión de Escocia en los últimos minutos fue fatigosa.
Dentro de una semana jugarán con Sudáfrica. Nunca fuí “hombre de rugby” ni sé porque debería serlo para disfrutar de una gesta deportiva. Desde afuera se ve todo mejor, sin contaminaciones de expertos, ni de bandos, ni de internas.
Tener demasiada información en deporte (en cualquier cosa) produce siempre un enfoque defectuoso. Fuí uno más, una tarde, un domingo cualquiera.
Deportistas que dicen que quieren ganar y ganan. Jugadores que dicen que quieren eliminar al rival y lo eliminan. Personas que no tienen empacho en contar cuales son sus ambiciones y las cumplen. Todo lo que se pretende que sea una selección deportiva, eso son Los Pumas. Y encima su capitán, Agustín Pichot, dice que esto recién empieza. El rugby podría terminar hoy mismo, desparecer como deporte, que Los Pumas ya pueden contar tranquilos su obra.
Sólo los que pierden esperan que el próximo partido sea una revancha.
Hoy en Cual Es?, en charla con Agustín Pichot, le preguntamos que fue lo que dijo en el momento en que reunió a sus compañeros al término del partido con Francia. Cuando frenó los festejos y con espuma por la boca, los bajó de golpe a la realidad: “Les dije que todos queríamos ir y abrazarnos con cualquier argentino que anduviera por ahí, pero que esto recién comenzaba y que todavía no habíamos ganado nada. Que si creíamos eso lo más probable es que realmente nos volveríamos pronto para la Argentina”. Liderazgo en tiempo real.
17 a 12 le ganaron Los Pumas a Francia en la apertura del Mundial. Para el deporte argentino la diferencia fue más grande. Como pocas veces nos encontramos hablando de un triunfo de principio a fin. De un equipo superior a otro. De juego. De dominio táctico para tratar de vencer al rival. De concentración durante 80 minutos para derrotar al enemigo deportivo. Ahorren los lugares comunes sobre la adversidad que siempre padecen los argentinos, la falta de recursos, el país que no acompaña, los gobiernos que no apoyan. No es el día para eso. Hoy, esta vez y como tantas otras, el asunto no pasa por ahí. Exprimamos la cabeza para entender que las cosas pueden ser pensadas de otro modo. Fueron 15 contra 15. Semejante actuación de Los Pumas no precisa ser adornada con disquisiciones sobre las desventuras de la patria. No.
El Campus organizado por Ginóbili en el CENARD, el tironeo político en Boca por la continuidad de Riquelme y la preparación de Los Pumas son los puntos de atracción de Equipo Chico, el podcast deportivo de La Nación.com. Atención que esta semana habrá una renovación del podcast con una entrevista que combina el rock con el fútbol…