Este es un trailer del documental que produce (todavía) un realizador argentino llamado Javier Bagnoli. El titulo es Tevez, el jugador del pueblo y cuenta con testimonios del jugador, periodistas y fanáticos. Justamente la idea es mostrar como Tevez pudo cautivar a hinchas tan diferentes y sirve para entender el particular momento que atraviesa ahora en Manchester City.
Uno de los lugares comunes del deporte argentino está en reclamarle al fútbol lo que el fútbol no da y otros deportes ofrecen. Volvió a pasar con Los Pumas y el triunfo contra Escocia 13-12 en la primera fase del Mundial de rugby de Nueva Zelanda. Otro lugar común es mirar con los ojos del fútbol lo que otros deportes producen. Dos errores que yo a veces también cometo.
La creación del megacampeonato de 40 equipos que la AFA estuvo a punto de plasmar de manera solícita, no existió nunca de manera formal pero se corporiza cada fin de semana de manera informal.
La estructura televisiva de los partidos de primera división y del Nacional B los encuentra fusionados de hecho aunque luego cada uno de los puntos conseguidos por los equipos se agrupen en diferentes tablas de posiciones.
El menú televisivo incluye goles de partidos del ascenso en el entretiempo de los encuentros de primera y el armado de una grilla donde no hay una artística diferenciada que permita distinguir entre una categoría y otra. En ocasiones, el nivel de los equipos y la jerarquía de los partidos contribuye a que la confusión en realidad no sea tal y todo fluya con naturalidad.
Sin tanto espamento, lo que buscaban, lo han logrado.
Barcelona es Roger Federer: plasticidad para ser eficaz. Barcelona es Houdini: Real Madrid cree que lo tiene atrapado, que lo domina y lo pone dentro de un baúl, pero Barca se zafa de las cadenas y emerge elegante. Barcelona, por tanto, lleva la magia y la sorpresa dentro: el pase de Messi para Iniesta normalmente funciona al revés y termina igual. Barcelona es delicado y gentil: nunca un tiro que “reviente” el arco. La pelota siempre se posa suave detrás de la línea de Casillas, ya harto de recibir goles catalanes. Barcelona es un Romeo que deja una y otra vez flores en el balcón de Julieta con decoro y amor.
Barcelona es Messi. Y Messi es un talento que todavía no sabemos administrar. Messi es el nuevo Everest que Sabella tiene delante de sus narices. Ya.
Nadie llegó a querer a este seleccionado sub-20. No hubo tiempo ni identificación con su estilo. Fue un equipo, eso sí, al que no era facil llevarse puesto. De hecho no lo hicieron. Pero su manera de jugar y la confusión puesta en escena por su DT, Walter Perazzo, se quedan con la cuota-parte de un seleccionado con vuelo bajo. Quizás, esperemos, haya sido la última expresión del nepotismo de AFA donde se ponen hijos a cargo en lugar de especialistas.
Un fútbol anestesiado y sobrepasado siempre por sus infiernos diarios apenas repara en un nuevo técnico del seleccionado que citó a Manuel Belgrano y a John Fitzgerald Kennedy el día de su asunción.
Hoy empieza un nuevo campeonato de primera división con la ausencia de River Plate. Sin embargo, ese lugar vacío es llenado por el propio River. Una presencia espectral que a la vez tiene mucha consistencia.
Boca no pudo irse de Londres con una victoria y le queda solamente un buen sabor por la remontada contra Arsenal luego de ir perdiendo 2 a 0. La sensación más fuerte que queda es la que marca la distancia entre un equipo argentino y otro europeo. Diferencias que parecían archivadas y que vuelven a emerger cuando se percibe la velocidad de un modo de jugar y como eso se reafirma con un soporte físico a favor de los europeos.
Paris Sant Germain fue mucho más que un Boca alternativo del cual se recortan varios nombres que podrían ser titulares en el torneo que viene. Boca retorna a su realidad diaria del campeonato local y deja atrás el recorrido internacional que le da sentido a su búsqueda por el mundo. Ya en casa seguirá con los problemas que tiene para resolver.
Walter Erviti en la presentación de la nueva camiseta de Boca en The Grove, la concentración del equipo en las afueras de Londres. Habla sobre lo que Boca significa fuera de la Argentina y el valor que tienen este tipo de giras al margen del fútbol.
Boca ya está en Londres para jugar el sábado contra Arsenal FC y el domingo contra PSG en el Fly Emirates. El plantel está concentrado en Hertfordshire, una localidad de la campiña a 30 minutos de la ciudad. Los rodea un ambiente tranquilo y atractivo imposible de conseguir en otra parte por la que el fútbol argentino suele transitar. Este viernes el plantel completo realizará una producción fotográfica para Nike para presentar la nueva camiseta, que utilizará el domingo contra el equipo francés.












