Boka

Resulta cuanto menos simpático que Mauricio Macri diga que no va a permitir que la política nacional se meta en este proceso eleccionario por el que debe atravesar Boca Juniors: justamente su cargo de jefe de gobierno se debiò a una construcciòn política que hizo desde su presidencia en el club y los resultados conseguidos durante su gestión. Que dicho sea de paso algún mérito le asiste en ese sentido.

Pero tampoco le falta razón cuando argumenta y dispara contra un diputado ultra kirchnerista que de la noche a la mañana es más boquense que Ante Garmaz: Carlos Kunkel, cuentan las páginas políticas de los diarios, es la voz de Kirchner cuando algo debe ser dicho e instalado.

Pedro Pompilio es el mayor afectado en esta situación. No hay léxico que no sea el que usa el periodismo político canchero y que se las sabe todas para describir la situaciòn: quiso despegarse de Macri y buscó aliados en el kirchnerismo para jugar su propio partido. (Ya no deberían existir razones para que el periodismo político deje de subestimar al deportivo, pero eso no es tema ahora…).

Lo cierto es que efectivamente en Boca ahora se juega a otra cosa. El club blindado a los avatares argentinos, de proyección internacional y diferenciado del resto, se encuentra envuelto en una interna feroz y con comprobable participación de la política nacional en el asunto. Elecciones de apuro en Boca, Macri asume con necesidad de desbordar transparencia, se pelea a muerte con Pompilio y encima Buenos Aires queda inundada en la primera lluvia que le cae al macrismo. Demasiado.

Las intenciones políticas de Pedro Pompilio quedaron evidenciadas en una entrevista que le hicimos en Equipo Chico, el podcast de La Nación.cm. Entre otras cosas, el todavía presidente del club dijo que “no se sentía tan importante en Boca como para pensar que tenía detrás un movimiento propio…”. Interpretado: gente que responda a él solo y que por eso salía en la búsqueda de aliados.

La política de los políticos ya juega en Boca. La política estatal todavía no juega en el fútbol: el ataque de dos barra bravas de River sufrido en Retiro por otros integrantes de otra parte de la barra, lo mínimo que demuestra, es que los días de partido no se realizan acciones de inteligencia preventivas que anticipen estos hechos. Estos movimientos, en las orillas de las barras, son comidilla corriente antes que se produzcan.

La política de botines que juegue y pelee por espacios de poder en los clubes. Gustara o no, pero el poder no se discute. Se lo tiene o no. La que precisamos y la que es urgente es la polìtica estatal, la que nos rige como sociedad, para que ir a la cancha sea un simple acto normal de un país en serio.

.Entrevista a Pedro Pompilio en Equipo Chico (LN.Com)

.Trasfondo político en las nuevas elecciones en Boca

2 comentarios

Dejá un Comentario!