No grité el cuarto gol de Argentinos Juniors contra Independiente porque la deformación profesional ha bloqueado ciertas emociones y además porque estaba solo. No creo que Argentinos haya jugado mejor que Independiente, entre otras cuestiones, porque los 20 minutos iniciales de Independiente en el segundo tiempo fueron demoledores. Pero creo que merece ganar un equipo que hace lo que debe en una parte de un partido y que merece perder un equipo que decide hacer un planteo inadecuado a todas luces. Por eso Independiente, por los errores de Gallego, mereció perder.

El método dominante cuando se analiza un partido de fútbol es posarse sobre la parte más favorable del juego y desde ahí proyectar lo real y lo que hubiera gustado que sucediera. Independiente podría embutir el partido en esos 20 minutos del segundo tiempo cuando podría haber hecho tranquilamente cuatro o cinco goles.
Pero Independiente decide cambiar y defenderse. Un equipo que cambia sin necesidad y que rompe con su propia historia en un enfrentamiento, queda vulnerable por donde se lo mire. Hay que ser Mourinho para elegir jugar como Mourinho. Gallego decidió defenderse cuando nadie lo atacaba. La paradoja de la ideología bienpensante en fútbol: es ofensivo y decide refugiarse atrás. Eso es jugar mal.
Argentinos fue a sacudir el árbol a ver que caía. Un equipo puede estar casi liquidado cuando le dan vuelta por tres goles un resultado. Pero sabe leer el temor rival de tratar de cerrar un score cuando todavía faltan varios minutos y un gol de descuento altera las emociones. Argentinos tiene cancha chica: presionar en medio de la locura, someter bajo el arco es obligatorio en un escenario así.
El triunfo y el campeonato al alcance de la manoson de Argentinos. El partido en La Paternal fue todo de Independiente. Lo ganó parcialmente y lo perdió totalmente Independiente. Gallego encontrará explicaciones solamente cuando se mire al espejo. Todo lo que pasó fue suyo.













3 comentarios
10 de Mayo de 2010 | 11:45 am titozabaleta
marcelo. coincido plenamente con lo que decis.
La verdad que a uno le da ganas de que gane el equipo que sigue “jugando” porque finalmente de eso se trata para el epectador neutral.
Cuando esta la camiseta de tus amores en el medio, la cosa pasa por otro lado.
Gallego debera empezar a hacer autocritica si quiere seguir trabajando de DT, tirandose encontra de sus jugadores no creo que consiga ni juego ni resultados.
saludos
10 de Mayo de 2010 | 2:53 pm Maxi
Es verdad lo que decís, Marcelo, pero te agrego un dato que se percibió desde este lado, el del Rojo. Nuñez no puede pedir perdón todo el partido (esrá defendiendo esta camiseta), y fue él quien le pidió el cambio al Tolo, que estando 3 a 1 decide meter un doble 4.
Faltó espíritu de campeón, si ganaban seguían en pie.
Argentinos, un buen campeón. Y Borghi, un técnico coherente, aunque si tengo que elegir estaría bueno un partido desempate con el Pincha.
Abrazo.
10 de Mayo de 2010 | 10:54 pm Gabriel
Pero che, este blog no me deja comentar! Segundo intento…
Argentinos va primero en la general del año, es el equipo mas goleador y el menos derrotado, este torneo le ganó a los 4 grandes y empató con Boca. En este torneo le dio vuelta un 0-2 a Lanús, le empató a Boca en el último minuto y le dio vuelta al CASLA en la fecha anterior un partido también en minutos finales. Si bien esto es fútbol y cada uno es libre de analizarlo como se le cante, me parece errado ningunear el triunfo dando a entender que el resultado se define desde los errores de Independiente. Si el mismo partido lo juega Boca contra River, con una mano en el corazón, harías el mismo planteo?
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