Argentina-Brasil, versión beta de la final de la Copa Davis

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El frecuente maltrato que se promueve ante la venta masiva de entradas en el fútbol hace pasar por acostumbrado lo extraño. El partido entre la Argentina y Brasil por las eliminatorias para Sudáfrica 2010, en Rosario, tiene muchos puntos de contacto con la escandalosa venta de abonos para la final de la Copa Davis en Mar del Plata.Un acontecimiento deportivo en una ciudad pero que “expulsa” a quienes viven ahí. Los marplatenses sintieron que la final de la Davis contra España se jugaba en su ciudad pero ellos tenían un acceso entre limitado y nulo. Miles de rosarinos hicieron cola para comprar entradas para la selección y apenas 5.800 plateas (dos por persona) fueron vendidas por ventanilla.

El fútbol argentino desecha el progreso por definición. Tiene una tarjeta de crédito y un banco de patrocinantes de su selección, pero no implementa una sistema electrónico de venta de entradas que sea descentralizado y más humanitario que las concentraciones impiadosas que se producen en estos casos. Me dirán que un sistema así dejaría a los “pobres” afuera de la compulsa. Pues este también.

La venta con el cash en la mano y masiva sirve para crear confusión y aprovecharse de ella. En Rosario mientras la “gilada” hacía cola en las calles, los patrocinantes con derecho a la compra de entradas tenían la expresa orden de ir “por atrás” para poder comprar lo que les correspondía por los contratos firmados con la AFA. Los clubes que apoyaron sin restricciones las acciones de Julio Grondona en estas últimas semanas fueron beneficiados con talonarios y muchos favores políticos de última hora se pagaron con entradas para ver Argentina-Brasil para que todos, emponchados, se saluden victoriosos en los palcos.

El nuevo orden se parece mucho al viejo orden.

2 comentarios

  • 3 de Septiembre de 2009 | 8:53 pm Hernán Alvarez

    Hola Marcelo.
    Soy periodista especializado en deportes y vivo en Rosario. Fui uno de los ingenuos que pensaba que se podía conseguir una platea haciendo la cola de los cristianos ayer en la cancha de Central. Me levanté a las 5am. A las 5.45am ya estaba haciendo la cola. La línea llevaba ya a esa hora unos 600 metros de extensión.

    La noticia de que no había más entradas se anunció a la 1.30pm. Yo fui uno de los miles que no pude conseguir su ticket. Yo me pregunto: ¿cómo puede ser que se pongan a la venta 5.600 plateas, según leí en el diario La Capital, (algunos medios hablaban de 4.000) en un estadio con capacidad para 20.000 plateas? Es decir que se puso a la venta sólo el 28% de la capacidad de butacas. Poco más de la cuarta parte. ¿Adónde están las otras 14.400 plateas? ¿Quién las tiene? ¿Quién las venderá? ¿Quién las comprará? Lamentable.

    Saludos.

    HBAM

  • 4 de Septiembre de 2009 | 11:36 pm Santiago

    El problema de la venta de entradas es un tema viejo y de siempre.
    Vos diferencias un Viejo y un Nuevo orden que no existen. Cambiar de Socios en los Derechos de Televisación no quiere decir que ahora las ventas de entradas iban a ser por Ticketek, o que ahora la gente no vaya a putear a los rivales, o que ahora Palermo pueda tirar caños y rabonas, o cualquier excusa que encuentres en el fútbol para quejarte de las políticas del Gobierno de Cristina Kirchner.
    Siempre las ventas de entradas en nuestro fútbol son anti-pobres, anti-no-socios y anti-orden. Siempre es un quilombo y eso hay que cambiarlo de una buena vez.

    Yo, hace 4 años, me comí 4 horas de cola en el Luna Park para sacar entradas para aquel Argentina – Brasil de Pekerman en el Monumental… y no conseguí nada. ¿Algún periodista se quejó de la venta de entradas? Ninguno, y vos tampoco.

    Así que, si querés quejarte de Cristina, hacelo abiertamente y sin tantas vueltas.

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