¿Una medalla de oro admite cualquier propuesta?

En una cena organizada por el Comité Olímpico Argentino tras los Juegos Beijing 2008, Juan Curuchet seguía contando sus emociones por haber ganador la medalla de oro en la prueba Madison y de esta manera cerrar su carrera como ciclista.

En un momento pude conversar con él. Y le pregunté cuál fue la propuesta más insólita que recibió una vez que la medalla dorada colgaba de su cuello. Me miró con cara de no me vas a creer esto y soltó:

-Candidato a Senador, primero en la lista

Dice que cuando se lo ofrecieron fueron con las encuestas en la mano para demostrarle que el tenía 90 por ciento de imagen positiva por encima de cualquier rival.

La respuesta fue no.

4 comentarios

  • 10 de Septiembre de 2008 | 11:47 am Eric

    Lo más triste de la anécdota es que podría haber sido cualquier partido. Todos son la misma m…

  • 10 de Septiembre de 2008 | 11:55 am Vanis

    ajajaj buena anécdota para nosotros, pero triste para el mundo político.. se nota que poco tienen para mostrar entre sus filas.

  • 10 de Septiembre de 2008 | 12:00 pm marcelo gantman

    Hasta donde sé, partido político queda uno.
    El resto son “espacios”. Cosas de la política moderna

  • 10 de Septiembre de 2008 | 11:17 pm Paula Alvarez

    Ya ni siquiera es un partido. Aunque en realidad la palabra “partido” es una buena definición de la actualidad política. Una inmensa partición y un “vemos para dónde vamos”.
    Una pena que Curuchet no haya aceptado porque una de las tantas falencias de la política es la sensatez y los principios.
    Por mi parte, estoy esperando que el burrito aacepte ser parte de mi plataforma para 2011

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